Squirting: ¿mito, realidad o marketing sexual?
Si has visto porno en los últimos... digamos, 15 años, probablemente te has topado con escenas de squirting o "eyaculación femenina" que parecen sacadas de una película de ciencia ficción. Y si eres de las personas que nunca lo han experimentado (o visto en la vida real), es posible que te hayas preguntado: "¿Esto es real o solo Hollywood sexual?"
Spoiler alert: es real, pero no es lo que el porno te ha vendido. Vamos a separar la realidad científica del marketing sexual.
¿Qué es realmente el squirting?
El squirting, también conocido como eyaculación femenina, es la expulsión de líquido a través de la uretra durante la excitación o el orgasmo. Pero aquí viene el primer plot twist: no todas las personas con vulva lo experimentan, y eso es completamente normal.
La ciencia apunta a que este líquido proviene de la glándula de Skene (también llamada "próstata femenina"), que se encuentra alrededor de la uretra. Cuando esta glándula se estimula —generalmente a través del famoso punto G— puede liberar un líquido que varía en cantidad y composición.
La gran confusión: ¿es orina o no?
Aquí viene la pregunta del millón que genera debates acalorados en internet. Los estudios científicos han encontrado que el líquido del squirting tiene una composición... complicada. Contiene trazas de PSA (antígeno prostático específico, el mismo que se encuentra en el semen), pero también contiene urea y creatinina, componentes de la orina.
¿La conclusión? Es una mezcla. No es orina pura, pero tampoco es un fluido completamente diferente. Es como si tu cuerpo dijera: "Voy a crear mi propia bebida energética, gracias".
Lo más importante: no hay nada sucio o vergonzoso en ello. Es una respuesta fisiológica natural, punto.
El mito de que "todas deberían hacerlo"
Gracias al porno mainstream, existe la idea de que el squirting es el peak del placer femenino y que si no lo haces, "algo está mal". Falso con F mayúscula.
Los estudios indican que solo entre el 10% y el 54% de las mujeres han experimentado squirting alguna vez en su vida (sí, el rango es amplio porque la investigación en sexualidad femenina todavía tiene mucho por avanzar). Esto significa que es perfectamente normal tanto experimentarlo como no experimentarlo.
El placer sexual no tiene un estándar universal. Algunas personas tienen orgasmos múltiples, otras uno intenso, algunas eyaculan y otras no. Todas estas experiencias son válidas y ninguna es "mejor" que la otra.
¿Se puede "aprender" a hacer squirting?
Internet está lleno de tutoriales prometiendo "enseñarte a eyacular en 5 pasos". La realidad es más matizada. Algunas personas descubren que con cierta estimulación (especialmente del punto G o zona anterior de la vagina) y un estado de relajación total, pueden experimentarlo. Otras simplemente no lo hacen, sin importar la técnica.
Lo importante es no convertirlo en una meta obsesiva. El sexo no es una competencia olímpica donde necesitas dominar todas las disciplinas para ganar la medalla de oro. Si sucede, genial. Si no, también está perfecto.
Si quieres explorarlo con tu pareja o sola, algunos consejos:
- Relajación total: La tensión es el enemigo número uno. Vacía la vejiga antes para sentirte más cómoda.
- Estimulación del punto G: Es la zona más asociada con el squirting. Usa tus dedos o un juguete curvado.
- No retengas: Muchas personas sienten una sensación similar a las ganas de orinar antes del squirting. Es normal, no la reprimas.
- Protege tu colchón: Si vas a explorar, usa toallas o protectores impermeables. Más vale prevenir.
¿Sabías que...?
La glándula de Skene fue descrita por primera vez en 1880 por el ginecólogo Alexander Skene, pero recién en los últimos 30 años la ciencia ha comenzado a estudiarla en serio. Durante siglos, la anatomía sexual femenina fue ignorada o malinterpretada porque —sorpresa— la mayoría de los investigadores eran hombres que no consideraban importante estudiarla a profundidad.
Además, en algunos países como el Reino Unido, el squirting estuvo prohibido en pornografía hasta 2014 porque las autoridades lo consideraban "orina" y, por tanto, contenido de "watersports". Sí, leíste bien. La censura sexual puede ser muy absurda.
Desmitifica, no idealices
El squirting existe, es real y es una experiencia que algunas personas disfrutan. Pero no es el Santo Grial del placer sexual ni un requisito para tener una vida sexual plena.
Si nunca lo has experimentado, no significa que "no sabes tener orgasmos" o que "no eres lo suficientemente sexual". Y si lo experimentas regularmente, tampoco te convierte en una superestrella sexual. Es simplemente una de las muchas formas en las que el cuerpo humano puede responder al placer.
Lo más importante es disfrutar de tu sexualidad sin presiones, sin compararte con lo que ves en pantallas, y recordar que tu placer es tuyo y de nadie más. El cuerpo no viene con un manual de instrucciones universal, y eso es justamente lo que lo hace interesante.
¿Tienes dudas o curiosidades sobre sexualidad? Recuerda que hablar de estos temas es saludable y necesario. Si quieres explorar productos de bienestar íntimo en un espacio sin prejuicios, estás en el lugar indicado.